Compruebe siempre que la superficie o el material sea adecuado para el método de limpieza seleccionado, incluidos el calor, el agua, los productos de limpieza y la acción mecánica. En caso de duda, consulte al fabricante o vendedor del objeto que desea limpiar y realice primero una prueba en una zona pequeña y poco visible. El uso inadecuado sobre materiales no aptos puede provocar decoloración, deformación u otros daños.
Lea el manual de usuario y las instrucciones de seguridad antes de utilizar el producto.